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Cultivar tu salud y la del planeta PDF Imprimir E-mail
Sábado, 17 de Octubre de 2009 09:00
Salud y nutrición van íntimamente ligados, por lo que promover unos alimentos puramente ecológicos nos ofrecerá un bienestar diario. La clave está en cultivar en nuestra propia casa un pequeño huerto ecológico con alimentos propios, de forma sana y natural. De esta manera, estaremos cultivando no sólo nuestra salud, sino la de todo el planeta
La estrecha relación entre alimentación y salud ha quedado más que demostrada en las últimas décadas y son numerosos los estudios que relacionan la prevención de enfermedades o el menor índice de cáncer y otras patologías degenerativas entre las personas que consumen diariamente abundantes frutas y verduras frescas. Incluso la OMS insiste en que consumiendo diariamente de tres a cinco piezas de fruta y unos 500 gramos de hortalizas y verduras (sobre todo las de color verde oscuro) se evitaría el 60% de los cánceres actuales.
Aunque, si bien la información referente a la relación entre alimentación y salud empieza a ser asimilada por la sociedad, lo que todavía no se ha integrado es que no ejercen los mismos efectos beneficiosos las frutas y verduras de cultivo convencional y agroquímico, que las procedentes de cultivo ecológico. Y ello, a pesar de que en los últimos años se han publicado varios estudios que demuestran la mayor proporción de nutrientes esenciales y de sustancias fitoactivas, como son y antioxidantes y polifenoles, o la alta presencia de sustancias antimutágenas, como el licopeno de los tomates, el resveratrol de la uva negra, o el sulforafano de los brócolis o los índoles de las hojas de col.
Recientemente, se han publicado varios estudios que constatan períodos de longevidad de unos 8 a 10 años más de media de vida entre los grupos de población de países como Canadá o Inglaterra con predominio de dieta vegetariana sobre los grupos de personas de los mismos países con predominancia del consumo de carne en su dieta cotidiana.
Dos modos de alimentación
Otro estudio muestra cómo las personas que tras padecer un infarto de miocardio cambiaban a una dieta con alimentos producidos de forma ecológica reducían en un 50% más probabilidades de padecer un nuevo infarto, mientras que no mejoraban quienes seguían con su dieta habitual.
En la práctica, quizás el contraste más evidente de la relación dieta y salud, lo han protagonizado en los últimos años dos estadounidenses: Morgan Spurlock y el pediatra Dr. Green, quienes realizaron dos proezas muy contrapuestas, aunque muy ilustrativas sobre los efectos de la dieta en la salud.
Spurlock se hizo famoso por comer durante algo más de un mes únicamente el menú McDonald´s, y el pediatra Dr. Green comió durante tres años exclusivamente alimentos
terapias psicológicas o el tiempo dedicado a ir al gimnasio.
Las opciones para crear un huerto saludable y ecológico son muchas y muy variadas, dependiendo tanto del espacio o el tiempo disponible, como de las preferencias en cuanto a la elección de los cultivos, la orientación solar o las condiciones climáticas. En la práctica, resulta interesante que en nuestro huerto cultivemos además de las hortalizas de consumo frecuente, también flores y plantas ornamentales, así como plantas aromáticas, condimentarias o medicinales.
Cuando cultivamos una amplia variedad de plantas, resulta más fácil realizar rotaciones de cultivos en las diversas parcelas, de modo que una misma familia de plantas no crezcan en el mismo sitio varios años seguidos. Con ello, evitamos la especialización de ciertos parásitos y mantenemos el huerto más saludable. Otro punto interesante en el cultivo ecológico es tener en cuenta todo lo relacionado con las asociaciones favorables. Hay plantas que se llevan mejor entre ellas y otras que se desarrollan mal o tienen problemas cuando las cultivamos juntas. Algunas incluso, como la albahaca, no sólo protege a pimientos y tomates de ataques de pulgón, sino que además estimula la salud y vitalidad de todo las plantas que crecen a su alrededor, e incluso se ha observado que, cuando se depositan hojas de albahaca en la tierra donde se cultivan patatas, se incrementa hasta un 40% la cosecha. Además que cultivando albahacas, disfrutaremos de su fragante aroma y siempre tendremos a mano unas hojitas para preparar la exquisita salsa pesto o condimentar nuestros guisos y ensaladas.
A menudo, oímos que el cultivo de hortalizas es complicado o da problemas y mucho trabajo, pero lo cierto es que si seguimos los métodos y las recomendaciones de los horticultores más experimentados o nos proveemos de una buena guía para el cultivo, como el recientemente publicado «Manual práctico del huerto ecológico»–libro publicado con los amigos de la editorial La fertilidad de la tierra-, todo resulta relativamente sencillo. Con un poco de ganas y la información y los conocimientos básicos, más un mínimo de espacio, algo de gratificante esfuerzo y un poco de tiempo, obtendremos una tierra fértil, unas plantas sanas, consiguiendo abundantes y nutritivas cosechas.
En este nuevo libro he sintetizado la información básica de mi primer y completo libro «El huerto familiar ecológico» y, aparte de exponer de forma concisa y gráfica –con cientos de fotos- los métodos y técnicas de cultivo que han demostrado dar mejores resultados, hemos incluido todo lo aprendido y experimentado a lo largo de estos diez años que han pasado desde que en 1999 apareciera la primera edición del libro. Si tenemos la posibilidad -por pequeño que sea el espacio disponible-, vale la pena que nos decidamos a cultivar nuestros propios alimentos de forma sana y ecológica. De hecho, la práctica del huerto ecológico nos permitirá, al mismo tiempo, cultivar nuestra salud y cultivar la del planeta.

Mariano Bueno
Experto en Geobiología, Bioconstrucción y Agricultura Ecológica- SALUD NATURAL
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